Número 25 - Noviembre 2007

 

 

 

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Uso eficiente y adecuado
de la energía a nivel
residencial y comercial





 

La electricidad es parte integral de nuestra vida cotidiana. Todos los aparatos eléctricos nos hacen la vida en casa más sencilla. La vida en el hogar es uno de los parámetros más importantes del bienestar humano, vivimos en la época en la que se busca precisamente el bienestar, gracias a lavadoras que nos lavan la ropa, electrodomésticos que cocinan nuestros alimentos y en general que hacen más cómoda, sencilla y agradable la vida en nuestros hogares.

Pero para producir la electricidad utilizamos agua, gas y combustibles; éstos presentan un costo de conversión alto en el caso de combustibles o una dependencia de fenómenos naturales como las lluvias que llenan los embalses de las represas en el caso del agua, lo cual implica, en épocas de restricción energética, asumir medidas de ahorro y planificación del consumo más intensas que en períodos normales.

Si ahorramos y utilizamos los recursos energéticos de manera más eficiente, contribuiremos a asegurar el suministro eléctrico; además de conservar recursos naturales no renovables y a preservar el medio ambiente.

En el presente artículo presentaremos una serie de consejos prácticos en iluminación, calentamiento de agua, acondicionamiento térmico y conservación de alimentos, que permitirán utilizar de manera más eficiente la energía.


Consejos prácticos en Iluminación

 Es importante analizar las necesidades de luz en cada ambiente ya que no todos requieren la misma intensidad, ni durante el mismo tiempo.
 Siempre que sea posible, aproveche la iluminación de la luz del sol, que es más natural, menos contaminante y gratuita.
 Utilice colores claros en las paredes y techos: aprovechará mejor la iluminación natural.
 Regule la iluminación a sus necesidades y dé preferencia a la iluminación localizada.
 No deje luces encendidas en habitaciones que no esté utilizando.
 Reduzca al mínimo la iluminación ornamental en exteriores: jardines, pallier, etc. y coloque puntos de luz de manera que iluminen otras habitaciones colindantes, como vestíbulos y pasillos.
 Use lámparas adecuadas para la iluminación de cada tipo de ambiente.
 Utilice iluminación dirigida para lectura, trabajos manuales, etc.
 Mantenga limpias las lámparas, tubos y vidrios de los artefactos que los contienen.
 Evite el uso de artefactos con muchas lamparitas.
 Use preferentemente luminarias abiertas, evitando los protectores acrílicos que reducen la iluminación.
 Pinte de colores claros las paredes internas y techos de su casa, así podrá utilizar lámparas de menor potencia para iluminar los ambientes.
 Sustituya la iluminación incandescente por lámparas de bajo consumo. Para un mismo nivel de iluminación, ahorran hasta el 80% de energía y duran hasta 8 veces más.
 Controle toda la iluminación con células fotoeléctricas o temporizadores.
 Use lámparas de bajo consumo o tubos fluorescentes especialmente en zonas en las que se encienda la luz más de una hora cada vez.
 Los tubos fluorescentes duran hasta 10 veces más que las lamparitas comunes y consumen mucho menos (por ejemplo, un tubo de 18 watts da más luz que el uso simultáneo de tres lamparitas de 40 watts consumiendo cinco veces menos). Son recomendables en lugares que necesitan más cantidad de luz y durante más tiempo (apagarlos y prenderlos reiteradamente acortan su vida útil).
 En ubicaciones con encendidos y apagados frecuentes es recomendable poner lámparas del tipo incandescentes, en vez de las de bajo consumo convencionales, ya que éstas ven reducida de manera importante su vida útil con el número de encendidos.
 Si tiene iluminación exterior (en su jardín, por ejemplo) controle su funcionamiento de forma automática mediante un equipo programador temporizado o un interruptor "crepuscular" (célula fotoeléctrica)
 Puede sustituir los interruptores comunes de las habitaciones por sensores que encienden la luz cuando una persona entra en la habitación.
 Use tubos fluorescentes donde necesite más luz y esté encendida muchas horas; por ejemplo, en la cocina.
 Una buena iluminación no necesita ser uniforme ni constante. La regla que se debe tener en consideración es la siguiente: iluminar el objeto sin deslumbrar la vista de quien lo observa.
 La iluminación tiene el 20 % de la responsabilidad del consumo total de la energía eléctrica de una vivienda. Utilice al máximo la luz natural.


¿Sabía Ud. que …
las lámparas incandescentes sólo aprovechan el 5% de la energía en radiación luminosa y el 95% restante se transforma en calor?



Consejos prácticos en el Calentamiento de agua


Cuando mencionamos el calentamiento de agua, nos referiremos a la producción de agua caliente con fines sanitarios, o sea, para bañarse, ducharse, lavar ropa o vajilla.


 No instalarlo en lugares abiertos como terrazas. En lo posible, es preferible dentro de un armario ya que se reducen considerablemente las pérdidas de calor con el exterior, teniendo en cuenta la accesibilidad del mismo en caso de realizar algún mantenimiento.

 No instalarlo lejos de los puntos de utilización, de esta forma se reducen las pérdidas de calor a través de las cañerías hacia las paredes, por muy bueno que sea el aislante de las mismas, y en general nunca están aisladas.

 Regular el termostato a una temperatura máxima de entre 50°C y 60ºC. De este modo, se reducirá las pérdidas de calor y aumentará la duración del equipo. Tener en cuenta que por cada 5 grados menos puede ahorrarse un 10% de consumo y que por encima de los 60°C el agua multiplica sus efectos corrosivos e incrustantes.

 Si se dispone de un tanque lo suficientemente grande, es preferible regular la temperatura como para usar el agua sin mezclarla. Tener en cuenta que en general es suficiente duchase con unos 30 o 40 lts de agua a 40 °C. De optar por acumular el agua a estas temperaturas, es conveniente una vez al mes subir la temperatura del agua hasta los 60ºC durante cuatro horas, para prevenir la formación (aunque poco probable) de bacterias.

 Limitar el tiempo de ducha al estrictamente necesario, duchas demasiado prolongadas representan un desperdicio de agua y energía. Una ducha consume aproximadamente 1,3 kWh.

 Coordinar con los integrantes del hogar los horarios para baños, y si se dispone de una Tarifa Inteligente evitar la conexión del termotanque en horas punta. La acumulación es más efectiva cuanto mayor es el volumen del tanque y cuanto mejor es su aislamiento. Si suponemos que una ducha insume 40 lts de agua a 40°C, no olvidemos que en realidad se demandarán unos 24 lts de agua del tanque a 60°C.

 Evaluar la posibilidad de adquirir un equipo de mayor tamaño para acumular agua, pudiendo de esta manera generar importantes ahorros si se contrata una Tarifa Inteligente.

 Preferir la ducha antes que las bañeras. La ducha consume aproximadamente de 30 a 40 lts de agua templada, en cuanto a la bañera el consumo es de 100 a 130 lts. En caso de decidirse por la bañera, tenga un buen aislamiento térmico en la misma, de manera que el agua no pierda su calor tan rápidamente.

 Si no se necesita agua caliente más que en determinados momentos del día (de madrugada o en la noche), puede ser innecesario tener conectado el termotanque durante todo el día. En estos casos es recomendable la utilización de un “timer” que permita el encendido por ejemplo un par de horas antes del uso del agua caliente, pudiendo ahorrar en el entorno de un 10% y 15% de consumo.

 En ausencias prolongadas (días), es recomendable desconectar el termotanque.

 Si al tocar la superficie externa del termotanque, se nota que está tibia, es síntoma de que hay un exceso de pérdidas de calor. Es conveniente mejorar la aislación del mismo, ya sea forrándolo o reubicándolo dentro de un armario (no descartar la posibilidad de recambiar el aparato por uno nuevo, de mayor eficiencia).

 La grifería de mezcla o monocomando es más eficiente para regular la temperatura del agua, pero se debe tener cuidado (sobre todo ocurre en el lavamanos) de no girar el mando hacia la posición de caliente cuando no es necesario. Muchas veces se deja la palanca ubicada en el centro por un tema de presentación, lo que induce también a utilizarla en esta posición.

 Verificar que no haya canillas con goteo.

 En la ducha o el lavamanos es recomendable utilizar elementos reductores de caudal, aireadores o difusores, estos reducen el gasto de agua logrando el mismo servicio.

 No utilice más agua caliente que la necesaria. Por ejemplo, no deje la canilla abierta mientras se enjabona o lava los dientes.


Consejos prácticos en la conservación de alimentos


 En caso de freezer sin descongelado automático, evite la acumulación de hielo. Esto hace trabajar más el freezer implicando un mayor consumo de energía.
 Nunca utilice objetos de metal para quitar el hielo. Puede perforar los caños que llevan el gas refrigerante.
 Conserve los serpentines en la parte de atrás libres de polvo.
 No seque ropa en la parte de atrás del freezer ni de la heladera.
 No coloque los alimentos calientes en el freezer o heladera para evitar hacer trabajar más el equipo.
 Cierre los recipientes con líquidos.
 Nunca deje la puerta del freezer o heladera abierta: cuanto más rápido encuentre lo que busca, menos tiempo estará abierta la puerta y menos energía está desperdiciando. Trate de abrirla sólo cuando es necesario y el menor tiempo posible. Abrir y cerrar la puerta muchas veces es sinónimo de desperdicio.
 Verifique periódicamente el estado del burlete.
 La temperatura ideal del freezer es de -15° C.
 Los freezers funcionan mejor cuando están llenos. Sin embargo, debe conservarse un espacio mínimo entre los alimentos a los efectos de permitir una circulación de aire adecuada y facilitar el acceso a los alimentos.

 Verifique que el tamaño de la heladera responda a las necesidades de la familia.
 Comparado con un refrigerador nuevo, uno de una antigüedad de 10 años puede costarle el doble en gastos de energía, y uno de 20 años puede costarle el triple.
 Instale su heladera o freezer en un lugar ventilado, alejado de las fuentes de calor como la estufa, cocina o los rayos del sol. Para que la parte posterior pueda liberar el calor, mantenga un mínimo de 5 cm. libres a cada lado y 8 cm. libres atrás.
 Sea cual sea el modelo que seleccione, manténgalo funcionando eficientemente. Una temperatura demasiado baja resulta demasiado cara.
 El tomacorriente de la heladera debe ser exclusivo.
 Si el refrigerador no es “frost-free”, descongélelo regularmente. El sobreconsumo comienza cuando la capa de hielo llega a un espesor de 5 mm. Los refrigeradores “frost-free” no producen hielo en el congelador, haciendo deshielos periódicos.
 Tenga paciencia al descongelar: nunca utilice los cuchillos y objetos cortantes para quitar el hielo porque se pueden perforar los tubos de gas refrigerante y dañar su refrigerador.
 Cuando saque un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélelo en la heladera, en lugar de hacerlo en el exterior. De esta forma tendrá ganancias de frío gratuitas en la heladera



Autor: Gerencia de Mercado – UTE
comercial@ute.com.uy


   

 

    

 

 

 

 

   

 

 

 

    

 

  

 

 

 

 

 

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